Descubriendo otro modo de criar, de sentir, de vivir... el que me enseña mi pequeño cada día
Apr 8, 2012

Posted by in #Pequicofacts o las cosas de mi Pequico, El segundo año | 15 Comments

Una de #Pequicofacts

Una de #Pequicofacts

Por si alguno se pensaba que me había tocado el cuponazo y me había dado a la fuga, y esa era la causa del abandono momentáneo de mi blog, siento informaros que no… -aún- que la esperanza es lo último que se pierde. El motivo de mi ausencia de estos días es más bien, que nos hemos, literalmente, “echado a la calle“. Y es que con la llegada de la primavera y el buen tiempo, Pequico ha instaurado un nuevo grito de guerra, y a la orden de  Pueta!!! (puerta) y Talle!!!!  (calle) nos lanzamos todos tras sus pasos a la conquista de nuevos espacios y parajes.

Ahora que con el calorcito, por fin los parques de Pequilandia han empezado a llenarse de niños, estamos descubriendo las dotes de conquistador del pequeñajo. Nos ha dejado claro que la timidez se la reserva para los adultos (ojo, sólo sin son desconocidos) y que con sus semejantes, es todo un terremoto dicharachero. Más interesado en las relaciones sociales que en las atracciones del parque (que también), a Pequico le encanta observar a los niños e intentar participar de sus juegos, y si no le hacen caso, les grita llama intentando captar su atención. A falta aún de un diálogo fluido, les nombra todo objeto cercano del que él conozca el nombre, a la par que lo señala y asiente, como si en sus palabras estuviese la clave de uno de los grandes misterios de este siglo. Y he de decir que la táctica le funciona, y aunque tiene que perfeccionarla, es un éxito total con las niñas un poco mayores, que se pirran por él.

Casi tanto como las chicas de la peluquería a la que vamos, a las que tiene embelesadas con su saber estar y su dejarse hacer. Y es que Pequico nos está dando últimamente unas lecciones de buenos modales, que su papi y yo no ganamos para baberos. Sin ir más lejos, hace unos días aguantó sin rechistar más de dos horas de comilona familiar en restaurante, qué se dice pronto. Los camareros estaban casi tan alucinados como nosotros. Comió y conversó como uno más y solo pidió a cambio una ración extra de helado de chocolate. Bueno, y poder jugar con los enseres varios de la súper mochila que a tal efecto llevábamos preparada. ¡Y pensar que yo me puse planta baja en previsión de los múltiples paseos que me iba a tocar darme…! A la próxima, me atrevo con tacones, si es que no se me ha olvidado cómo andar con ellos. ;)

Eso sí, no es oro lo que reluce y las primeras rabietas han hecho su aparición, aunque casi mejor que a ese tema le dedique un post propio. Sin embargo, si bien el muchacho está empezando a sacar su genio carácter, también nos está dejando ver su faceta más sensible, y a mostrarse cada vez más cariñoso y mimosón. Sigue sin ser muy pródigo en lo que a besos se refiere, bueno lo exacto sería decir en besarnos a nosotros, porque lo que es a sus muñecos les suelta unos pedazo de besos, con unos muaa!! súper sonoros, y una pasión que no veas. De hecho, hace unas semanas, en la hora del baño, nos sorprendió con un beso que se daban pulpo y caballitodemar, al que después han seguido sendos besos entre Pocoyó y Cailloú, o el Sr.Oso y Pepón el león. Como veis, en casa reina el buen rollo y el love, love, love (guiño a Macaco que su música siempre me pone de buen humor). Normalmente si le pides a él un beso, te pone la cara para que se lo des tú, el brivonzuelo, aunque unos pocos privilegiados como su papá y su tata pillan alguno que otro de vez en cuando. Bueno, y la más privilegiada de todas su mamá, una servidora, a la que por las noches antes de dormir regala pedorretas, besos y cosquillas sin fin. ¡Ains!, se me escapó un suspiro… ya ni me molesto en disimular lo loquita de amor que me tiene. :)

El pequitistaní se ha hecho más complejo y a su cada vez más completo vocabulario hay que sumarle su capacidad para ir poco a poco haciendo  frases más largas. Recuerdo que su primera frase, o la primera de la que nosotros fuimos conscientes como tal fue “¿A  eta a una? Ta ahí, ta ahí” (dónde está la luna, está ahí). Y es que se vuelve loco con ella, no es de extrañar que uno de sus libros favoritos sea ¿A qué sabe la luna? de la editorial Kalandraka. Además de ser un lorito y repetir todo lo que oye, es súper entusiasta al hablar, le pone pasión…je, je  (aunque para pasión la que tiene con las pelotas, que es imposible visitar el Decahtlon sin traernos una nueva, las tiene ya de todos los colores, deportes y tamaños). Como es muy educado se despide de todo, no nos vamos del parque sin despedirnos del tobogán, el árbol la farola, (Adió paque, adió oogan…). De hecho, es un recurso que utilizamos cuando no quiere irse de un sitio o dejar de hacer una cosa, le pedimos que se despida de ella, y casi siempre funciona.

Por fin hemos empezado a usar la silleta para algo más que llevar abrigos y bolsos y le gusta darse sus paseítos “repantingado”, contemplando el paisaje y señalando y diciendo el nombre de todo lo que ve. Cuando andamos, ya no tiene tanto afán de independencia y le gusta ir cogido de la mano, pero andando ligero, ligero… Eso sí, cuando vamos los tres “agarrados”, cada cierto tiempo pide “dó, tes, burrr” para que le demos un saltito.

La verdad es que hace divertido cada pequeño momento: desde lavarse los dientes (ver las muecas que pone es todo un espectáculo), bailar con frenesí (ha creado un estilo de baile propio), escucharlo entonar perfectamente una tras otra las notas de la escala (con una cara que ni el mismísimo Plácido Domingo), verlo hacer sus pinitos con la flauta, oírlo hablar entre susurros cuando hay alguien dormido, o hacer como que duerme imitando nuestros ronquidos, mandar callar al perro… En fin, es imposible pasar más de cinco minutos a su lado, sin dejar escapar una sonrisa.

Podría seguir horas y horas hablando de Pequico y deciros que ya sabe decir su nombre, que se reconoce en las fotos, que le vuelven loco todos los animales y sabe imitar a la perfección el ruido de cada uno, que le encantan los coches, los camiones, los tractores y todo lo que lleve ruedas, podría contaros tantas cosas… pero algo habrá que dejar para futuros post. Así que pongo ya fin a esta edición de #Pequicofacts con una fotico del prota; fijaros lo que hace con una naranja y unos tenedores y no me digáis que no tiene alma de artista…

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Otras miradas...    
  • lamamacorchea

    Qué precioso Pequico! Me encanta como lo cuentas y me enternece imaginaros.
    Un beso grande!

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Muchas gracias Silvia! Un abrazo

  • http://www.minervaysumundo.blogspot.com/ Carol

    Se te ve que derrochas amor y no es para menos, Pequico es todo un encanto.
    Minerva también se despide casi siempre de todo y también pone la cara cuando le pides un beso, ja, ja, ja.
    Con las rabietas nosotros ya llevamos tiempo, aunque cada vez son más intensas (que no más frecuentes).
    Que poquito le queda ya pra los dos añitos, ay…
    Un besazo para la mamá y para el artista.

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Jajaja! Ya sé yo que Minerva tiene también carácter. Esto de leernos desde el comienzo de nuestros blogs hace que os sienta casi como de la familia. Qué bonito sería poder reunirnos un día muchas mamis blogueras y que nuestros peques se conocieran… Un besote Carol!

  • Eva Luna

    Ainsss.. si es que está para comérselo!! Se aprende a vivir, a conocer, a sentir de nuevo.. a través de sus ojitos! Desde luego que los baberos los necesitamos más los demás que él. Ya estoy deseando llevarlo de la manita otra vez y seguir descubriendo el mundo.

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Y Pequico encantado de ir bien agarradito a ella, que también se le cae a él la baba contigo… No es para menos!! Gracias por ser una tata tan estupenda y por hacer que una servidora tenga sus ratitos de “vacaciones” ;) Muchos besos preciosa!

  • Madre de un bebote

    Qué cosa bonita el pequico….por cierto, que Cocoliso también está sacando su genio….espero ansiosa tu post de las rabietas

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Jajaja! Es lo que toca ahora, eh? Te aviso que no tengo ninguna receta mágica, el post será más bien a modo de desahogo, Jejeje. Besos guapa!

  • Mercedes González

    Qué gracioso el Pequico, da gusto verlos creces alegres y sanos!

  • http://twitter.com/CrianzaConApego Crianza con Apego

    Qué gracioso el Pequico, da gusto verlos crecer sanos y felices!

  • porfinyomisma

     22 meses ya!! Está hecho un hombrecito….no me extraña que te tenga loquita…y que te tenga tan ocupada.

    Besos.

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Gracias! Un abrazo

  • Yaneth

    Me recordaste tanto a mi hijo. Están en esa edad en la que ya empiezan a definir y saber lo que quieren. El mío coincide con el tuyo, por cierto, lo de los coches y las pelotas es sobrehumano!. Me encanta la foto!
    Un Saludo!

    • http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh

      Jajaja! Sí, la verdad es que es una edad muy bonica. Bienvenida y gracias por comentar. :)

  • Sermadre Unaaventura

    Ainss… Qué bonito por favor! Me encanta todo lo que cuentas aunque si duda para mí la parte más divertida es cuando empiezan a querer hablar y cuando bailan, ¡es que te los comes de cabeza a pies!

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