Posted by Mousikh in Conciliación, Criar desde "el otro lado", Lactancia | 32 Comments
6 meses como mamá trabajadora, haciendo balance
Esta mañana, de camino al trabajo, me recordaba a mi misma seis meses atrás, aquel día en el que me reincorporaba a la vida laboral después de casi dos años de ausencia, nerviosa, con muchas dudas y con el corazón partío, como diría la canción…
Dejaba a mi pequeño en las mejores manos, las de su papá, algunas veces relevado por la tata, el ito o la ita, siempre dispuestos a echar una mano. Sin embargo, era la primera vez que íbamos a estar separados tantas horas, y mentiría si dijera que no se me hacía cuesta arriba, por mucho que supiera que él iba a estar muy bien atendido. Es curioso como todo lo referente al trabajo, que en otras circunstancias me hubiera preocupado, pasaba a un segundo plano. Habría sido totalmente lógico y normal un poco de incertidumbre, ante mi vuelta a la jungla después de tanto tiempo ¿no? Pues eso, en aquellos momentos no me importaba en absoluto – ya te las apañarás como haces siempre- decía una vocecita tímidamente en mi interior; mientras otra voz, esa sí que no la podía acallar, me pedía a gritos meterme en la cama y quedarme con mi bebé.
Pequico se adaptó perfectamente, bastante pronto. Cuando despertaba por las mañanas y no me encontraba al buscarme, lloriqueaba un poco, pero su padre lo tomaba y daban una vuelta por toda la casa, para que él pudiera cerciorarse de que mamá no estaba, y ahí se acababa el llanto. Y luego me consta que se lo pasaba, se lo pasa, pipa con papi jugando, pintando y haciendo mil y una cosas. Eso sí, a mi regreso, se tiraba a mis brazos y lo tenía pegadito como una lapa, mamitis aguda, como lo llamarían algunos, nada raro teniendo en cuenta la hijitis crónica de su mami.
Un efecto colateral era que, a veces, cuando alguno de sus “cuidadores habituales” venía por casa, él no consentía en separarse de mi lado ni un segundo, supongo que por miedo a que me fuera. Poco a poco, esas reacciones se fueron minimizando y ahora hay veces que llora, porque no quiere que nos vayamos de casa de los abuelos, o se agarra a la pierna de su tata, para no dejarla marchar. Él ya tiene asumida la situación y sabe que mami a veces no está, pero que vuelve siempre y lo acepta con normalidad.
¿Y la mamá cómo lo lleva? Pues la verdad es que bien; mi trabajo, con sus más y sus menos, como todos supongo, me gusta y aunque pueda sonar presuntuoso por mi parte, la verdad es que no se me da nada mal, je, je. También reconozco que me ha sentado bien salir más de casa, y dejar “aparcada” unas horas mi faceta de madre para recuperar un poco de mi parcela personal. ¿Inconvenientes? Pues los obvios, menos tiempo para el resto de cosas, más madrugones, menos horas de sueño, algo más de caos en casa…
Así que cómo veis la experiencia ha sido buena. Yo creo que la clave de todo ha estado en respetar los tiempos y adaptar la situación a nuestras necesidades y no al revés. Sé que si este mismo paso lo hubiera dado cuando acabó mi baja de maternidad y Pequico tenía apenas seis meses, lo habríamos llevado mucho peor. Seguro que al final nos habríamos adaptado, qué remedio, pero a costa de pasarlo mal, porque ni yo me sentía preparada ni creo que mi hijo lo estuviera tampoco, para separarnos.
Por eso, no me arrepiento en absoluto de mi año de excedencia, todos esos meses disfrutando de mi pequeño y si perderme ni un minuto de su existencia, para mí no han tenido precio. Y estoy muy contenta también, de habernos podido permitir que mi vuelta al curro sea con reducción de jornada; eso, sumado a que mis horarios de trabajo son bastante conciliadores y sobre todo, a habernos organizado para cuidar al peque entre todos, han sido, en mi opinión, factores determinantes para que hayamos vivido el proceso con naturalidad y sin traumas.
Ahora, las dudas que me vienen, son acerca de cómo afrontar el año qué viene, si seguir o no con reducción, si llevar o no a Pequico a la guarde… Pero como diría la O’ Hara, eso ya lo pensaré mañana y os tendré informados, por supuesto, que seguro que el tema dará para varios posts.
Y a pesar de que todo lo que os contado, de que nos hemos adaptado bien y el balance es muy positivo… ¿Os podéis creer que aún me ocurre, que cada mañana al salir a trabajar y cerrar la puerta tras de mí, siento una pequeña punzada en el corazón? Un vacío que sólo se alivia, cuando pienso en esa amplia y generosa sonrisa, seguida de un alegre ¡¡mamiiii!!! y un fuerte abrazo chillao, con los que Pequico me recibe, siempre, a mi vuelta…. Esos reencuentros son, sin duda, lo mejor de haber vuelto a trabajar.
Otras miradas...
-
http://crianzacorporal.blogspot.com/ MaGiA
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Madre de un bebote
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://twitter.com/CrianzaConApego CrianzaConApego
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://twitter.com/andasiesmama Sandra
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://www.minervaysumundo.blogspot.com/ Carol
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
lamamacorchea
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Mis tortuguitas
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://twitter.com/mipequenokoala mipequenokoala
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://www.facebook.com/colo.villen Colo Villén
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Mamatambiensabe
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Zarina Avila
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Drew
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://www.facebook.com/people/Armando-Bastida-Torres/548606866 Armando Bastida Torres
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
Mireia GS
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
http://twitter.com/tuite_ada Sheila
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-
-
La niña sin nombre
-
http://unamiradaalotrolado.com/ Mousikh
-

En la red soy @Mousikh, treinteañera, felizmente emparejada, mamá de dos preciosos zagalicos y a ratos bloguera. Os invito a compartir un poquito de mi día a día y de lo que ahora ocupa todo mi corazón y mi ser: mis hijos. Bienvenid@s al sitio de mi recreo.
Pequico y Chiquico 
