Descubriendo otro modo de criar, de sentir, de vivir... el que me enseña mi pequeño cada día
Sep 29, 2011

Posted by in Conciliación, Maternidad, Reivindicando! | 16 Comments

Volver a trabajar después de ser madre…

Volver a trabajar después de ser madre…

Sin duda ninguna, desde que supe que estaba embarazada, uno de los temas al que más vueltas he dado en mi cabeza, era el de qué iba a hacer cuando se terminara mi baja maternal. Me informé de todas las alternativas que tenía, barajé todas las posibilidades, estudié todas las opciones, pero cuando llegó el momento de decidir, me di cuenta de que en el fondo de mi ser, no podía contemplar otra opción que la de seguir cuidando por entero a mi bebé algún tiempo más. Simplemente me sentía incapaz de separarme de él, y aunque las cuentas no cuadraban del todo, gracias al apoyo incondicional de mi pareja, decidimos que la solución era que yo me cogiera una excedencia. Y así lo hice, durante dieciséis maravillosos meses he podido dedicarme por entero, a full time, al cuidado de mi pequeño, y he de decir que sido, hemos sido, muy, muy felices con ello.

Sin embargo, éramos conscientes de que esa situación no se podía prolongar indefinidamente, así que desde hace ya algún tiempo comencé a planificar mi vuelta al trabajo. Imaginaba que iba a ser un proceso duro tanto para mi pequeño como para mí. Por eso, mi preocupación era conseguir hacerlo más llevadero, que fuera algo progresivo a lo que nos resultara más fácil irnos adaptando poco a poco. No disponía de una persona de confianza con quien dejar a mi Pequico, y pasar de que estuviera todo el día conmigo a permanecer bastantes horas en la guardería, lo veía un cambio muy brusco, y no me convencía nada.

Pero, poco a poco, una idea fue cobrando forma en mi mente, ¿y si me cogía una reducción jornada?  Por si sola no resolvía el problema, pero tal vez con un poco de ayuda… Así que impliqué a toda mi tribu (mi marido, mis padres, mi hermana…) y entre todos fuimos viendo de qué forma podíamos adaptar nuestros horarios para coordinarnos. El mayor problema era conseguir que al volver a mi trabajo, me concedieran el horario que yo quería, y que mi marido pudiera realizar algunos cambios en el suyo. Pero somos afortunados y lo conseguimos. Y no solo eso, sino que tenemos la suerte de contar a nuestro lado con una familia unida y maravillosa que no ha dudado en sacrificarse y pedir los favores que hayan echo falta para solucionarnos esos días que no cuadraban de ninguna manera y hacer que este complejo engranaje funcione.

Y sin embargo,  ello no ha hecho el proceso menos duro. Antes de ser madre no podía imaginar cuán unida me iba a sentir a mi pequeño, cuánto me iba a costar romper esa simbiosis perfecta de nuestros cuerpos, qué difícil me iba a resultar concebir mi día a día sin tenerlo pegado a mí, a todas horas. Y tampoco, qué incomprendida me iba a sentir por gran parte de mi entorno, por la parcela de sociedad que me rodea. Incomprendida, por los comentarios que he tenido que escuchar durante el tiempo que no he trabajado, e incomprendida también, por los sentimientos que me generaba mi vuelta al trabajo y que he sentido que no puedo compartir con mucha gente. Porque tenemos tan asumido, que el que otros nos cuiden a nuestros hijos, mientras nosotros trabajamos, es lo normal, que parece que nos pusiésemos una venda en los ojos para no ver, no pensar en qué es lo que realmente necesitan nuestros hijos.

Por esas puñeteras casualidades de la vida, mi pequeño, que nunca se había puesto malo en dieciséis meses, enfermó el día de antes de mi regreso al trabajo. ¿El azar nos estaba fastidiando o tal vez era su forma de manifestarse, de somatizar el estrés que estábamos viviendo? Quien sabe, casualidad o no, lo cierto es que, con todo el dolor de mi corazón, me marché mi primer día de trabajo, dejándolo malito y con fiebre. Y confieso que lloré y que estuve cinco minutos, con las llaves en la mano, sin decidirme a arrancar el coche, porque una fuerza muy poderosa me decía que me quedara. Pero arranqué, y me fui, a cumplir con “mi deber”, con “mi obligación”, con mi trabajo… Y ya son dos semanas las que llevo trabajando. No me voy a extender más, contando cómo está resultando la adaptación (lo dejo para otro post) pero puedo decir que, en líneas generales, el balance es positivo. Aunque si he de ser sincera, no termino de acostumbrarme…

Pero no puedo quejarme, soy consciente de que soy una privilegiada. Privilegiada por haber podido cogerme si problemas una excedencia y después una reducción de jornada, por el hecho de que mi marido tenga un horario flexible, por contar con el apoyo de nuestra familia… Por saber que cuando me marcho a trabajar mi hijo se queda con personas que lo quieren tanto como yo y con las que se siente seguro y feliz… Privilegiada porque en mi casa somos un equipo y mi pareja y yo compartimos todas las tareas y obligaciones… Privilegiada, porque aunque hemos sacrificado parte de nuestro sueldo, tenemos lo que necesitamos para vivir bien y disfrutar de lo que más valoramos: el tiempo que pasamos juntos.

Pero hay muchas personas que no son tan afortunadas como yo. A día de hoy, la conciliación real en nuestro país sigue siendo una quimera… ¡Hay tanto en lo que tenemos que avanzar! Eso mismo debía sentir y pensar Marta de Mà a mà, pell a pell, cor amb cor, hasta que se dio cuenta de que su sueño era el sueño de muchas otras personas y de que tenemos que luchar por aquello que queremos, por el bienestar de nuestros hijos. Porque queremos, necesitamos, una Conciliación Real ¡Ya! Y con este objetivo, ha nacido un grupo de personas dispuestas a trabajar por ello. Si quieres sumarte a la iniciativa y poner tu granito de arena, puedes unirte a nuestro grupo de Facebook, seguir la cuenta de Twitter, añadir el logo de Sarai Llamas en tu blog o una insignia a tu avatar en tu perfil de redes sociales. Porque las cosas no van a cambiar solas, somos nosotros los que tenemos que hacer que cambien. Une tu voz a las nuestras…



Si te ha gustado compártelo
Otras miradas...    
  • Carol Selas

    Cada post que leo sobre la conciliación, sobre la lucha que se está fraguando, me hace crecer por dentro. Gracias de veras por todo esto que me estáis aportando. Me genera tanta felicidad el hecho de saber que hay tantas madres y tantos padres que queremos criar a nuestros hijos porque siento que el cambio se está dando… esta revolución es mucho más poderosa de lo que pensaba.
    Un abrazo. Me alegro de que dentro de lo que es separarse del pequico lo estéis llevando bien. Yo también he contado hoy mi historia de conciliación, soy otra afortunada y me siento como tú, apenada por las madres y padres que no pueden disfrutar de la conciliación real.
    Un abrazo!

    • Anonymous

      Muchas gracias Carol. Lo has expresado muy bien. Yo también siento que se está fraguando un cambio importante y quiero formar parte de él.
      Ahora me paso por tu blog a leerte. Un abrazo

  • http://www.minervaysumundo.blogspot.com Carol

    Aunque lo ideal es que pudieses estar con Pequico (legalmente) hasta los dos años, me alegro de que lo hayáis podido solucionar de la mejor manera posible para que él esté con personas que le adoran y que la mayor parte del tiemo estéis juntos.
    No entiendo a esa gente que da por hecho que tenermos que dejar a nuestros bebes en la guardería mientras trabajamos todo el día, sin plantearse otras opciones.
    De verdad confío que esto cambie, porque nuestr@s hij@s nos necesitan y nosotr@s a ellos.
    Un besazo

    • Anonymous

      Yo también confío en ello. Ojalá todos juntos podamos hacer que las cosas cambien. Besos guapa

  • EvaLuna

    Mucho ánimo con esa vuelta!!!! No estás sola, cuentas con nosotros y el Pequico se sentirá siempre acompañado y querido. No lo dudes. Besicos!

  • http://www.facebook.com/people/Lamama-De-Una-Bruja/100001777015985 Lamama De Una Bruja

    Como bien has dicho eres afortunada por poder tener a tu pequico las 24 horas con alguien de su familia, pero aún así estamos con la puñeta de siempre ¿por qué tenemos que depender de otras personas aunque sean nuestros padres y estén encantados de hacerlo?
    Besos

    • Anonymous

      Bueno, en este caso el 70% de su tiempo está con su padre o conmigo, aunque el apoyo de nuestra familia es fundamental. Pero llevas razón, no tendría que ser así. Besos para ti también.

  • Anonymous

    Mucho ánimo con esa vuelta!!!! No estás sola, cuentas con nosotros y el Pequico se sentirá siempre acompañado y querido. No lo dudes. Besicos!

    • Anonymous

      Teneros a mi lado es el mejor de los regalos. Un beso enorme preciosa

  • http://twitter.com/mommotw mommo.es

    Me ha encantado lo de: …”hemos sacrificado parte de nuestro sueldo, tenemos lo que necesitamos para vivir bien y disfrutar de lo que más valoramos: el tiempo que pasamos juntos…” Creo que de eso se trata en definitiva, poner en la balanza cuantas “cosas” necesitamos, contrastadas con lo “que” necesitamos y la solución cae de cajón. En horabuena por la reducción y que todo siga a mejor. Un abrazo

    Natalia

    • Mousikh

      Muchas gracias guapa. Me alegro de que te haya gustado y de que lo sientas como yo. Un abrazo!

  • Ira

    Como bien dices, aunque trabajes pocas horas, aunque se quede con su padre, o sus abuelos… No resulta menos duro, después de haber sido uno durante tanto tiempo duele mucho separarse. Yo también creo que de aquí saldrá algo, somos muchos y muchas los insatisfechos. Un abrazo preciosa!

  • http://www.facebook.com/people/Noelia-Roca/1649317983 Noelia Roca

    Yo estoy embarazada de 5 meses y ya me está reconcomiendo el tema… me gusta leer post como el tuyo en tu blog y en otros. Sé que voy a tener ayuda de papá y de mi suegra pero… pufff, se me hace un mundo pensarlo y eso que como digo, “sólo” estoy embarazada. Un saludo y mucho ánimo a todos los papás y mamás.

    • Anonymous

      Espero que te hayas sentido mejor al comprobar que “tu preocupación” es la de tantas mamis y papis. Ojalá entre todos podamos mejorar las cosas. Un saludo y muchas gracias por comentar!

  • Silvia

    No había leído esta entrada. Creo que sí eres una privilegiada por haber podido cogerte una excendencia y una reducción sin problemas por parte de la empresa. Vivimos en una sociedad en la que estas cosas no están demasiado bien vistas para según que empresas y la vuelta al trabajo de las madres se hace muy cuesta arriba. Me alegro que cuentes con ayuda y que hayas podido conseguir lo que te has propuesto.
    Un besito!

    • Anonymous

      Muchas gracias. Yo también espero y deseo que las cosas cambien y que mi caso no sea la excepción sino la norma. Un abrazo!

Soy de la familia Madresfera! Paperblog : Los mejores artículos de los blogs