Descubriendo otro modo de criar, de sentir, de vivir... el que me enseña mi pequeño cada día
Aug 4, 2011

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Piel con piel

Piel con piel

Como sin duda muchos sabréis, con el lema “¡Comunícate! Lactancia Materna: una experiencia 3D”, esta semana se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011. Así que me apetecía celebrarlo en el blog de algún modo. Por eso me he animado a participar en carnaval de blogs propuesto por Louma, de Amor Maternal, cuyo lema es “La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche”.

La Lactancia Materna es Mucho Más que Leche es un Carnaval de Blogs iniciado por Amor Maternal para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna e invitar a la reflexión acerca de todas las dimensiones en las cuales podemos concebir la lactancia materna, todos los ámbitos de la vida en los cuales puede afectar tanto al ser humano, como a la sociedad, al planeta, las relaciones interpersonales, etc.

En un principio, pensé en contar mi experiencia con la lactancia, desde sus inicios hasta ahora, que es algo que llevo tiempo queriendo compartir en el blog. Sin embargo, cuando me senté a escribir, y mi mente comenzó a bucear en mis recuerdos, el corazón tomó el control, y bueno, esto fue lo que salió:

 

Piel con piel

Son las tres de la tarde 

de un día como tantos otros.

Nuestros cuerpos abrazados 

hacen que el tiempo se pare en torno a nosotros.

Tú, dormido en mi pecho,

yo, escuchando tu respiración,

alimentándonos el uno del otro,

 piel con piel,  corazón con corazón .

Y hoy acude a mi mente

el tierno recuerdo de nuestro comienzo,

aquella  primera vez para nosotros, 

después de un largo día que pareció no tener fin.

Como si fuera ayer cuando sucedió, 

como si no hubiesen transcurrido ya, 

quince maravillosos meses lactando,

piel con piel, corazón con corazón.

Y recuerdo aquel ansiado encuentro 

tras las terribles horas separados, 

aquellas en las que mil miedos me asaltaron, 

en las que sólo cabía mi ansiedad de ti.

Y por fin, tu cuerpo minúsculo  envuelto en mi regazo, 

tu carita pegada a mi pecho

y el milagro de tu boca aferrándose a mi ser.

piel con piel, corazón con corazón.

Sentir tus labios agarrándose a mis pechos,

haciendo manar la vida de ellos,

sanando la honda cicatriz de mi vientre,

acallando los fantasmas de mi mente.

Como si siguiéramos siendo un solo cuerpo, 

como si nunca hubieran cortado el cordón que nos unía,

nuestros corazones latiendo de nuevo a un mismo compás,

piel con piel, corazón con corazón.

 Y sonrío al recordar el vértigo de las primeras semanas, 

en las horas tendida, contigo echado entre mis brazos,

todo el tiempo pegadito a mí, 

mamar, dormir, amar, sentir…

No había lugar para nada más,

el resto del mundo tenía que esperar.

Pero qué  importaba,  ahora todo mi mundo eras tú,

y esos momentos,  piel con piel, corazón con corazón.

Como descubrí que mi pecho no era sólo alimento, 

sino consuelo para tus lloros,

calor para tu cuerpo, agua para tu sed,

la cura de todos tus males,

el mejor regazo en el que dormir, 

 fuente inagotable de amor,

un regalo que ofrecer, un regalo que recibir,

de una piel a otra piel, de un corazón a otro corazón.

Y me emociono cuando pienso 

 en todos esos momentos tan sólo nuestros, 

cuando tus ojos se encuentran con los míos

y el reloj se detiene a nuestros pies.

Y se me amontonan las palabras antes de escribirlas

fundiéndose unas con con otras, con un único significado: 

mamar… amar… regalar… darse… entregarse…

piel con piel, corazón con corazón.

Cómo sonríes contento, cuando te ofrezco mi pecho, 

buscas con tus manitas las mías y juegas con mi pelo, 

y te acomodas en mi regazo, atrapándome entre tus pies.

Poco a poco llega la calma, 

tu cuerpo se relaja y cierras tus ojos, 

solo queda el imperceptible succionar 

que precede al sueño….

piel con piel, corazón con corazón.

 Y yo me quedo pegada  junto a ti,

sin moverme para no despertarte,

atrapada en un largo abrazo,

colmada de paz y tanto amor.

 Consciente de que algún día, 

no necesitaras más mis pechos, 

recreándome en ese dulce   momento

piel con piel, corazón con corazón.

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