Descubriendo otro modo de criar, de sentir, de vivir... el que me enseña mi pequeño cada día
Jul 6, 2011

Posted by in Cómo Pequico llegó a nuestras vidas, Embarazo, Maternidad | 2 Comments

Comienza la cuenta atrás

Comienza la cuenta atrás

Hace tan solo unos días os contaba como había vivido mi embarazo, lo maravilloso que fue sentir esa nueva vida latiendo dentro de mí y los problemillas a los que tuve que ir haciendo frente. Si leísteis Los9 meses en que fuimos uno sólo, sabéis que surgieron algunas pequeñas complicaciones (en forma de hipertensión, hipotiroidismo o diabetes gestacional…), aunque por fortuna ninguna grave; y que con esfuerzo (traducido en dieta, paseítos diarios de dos horas y mi amiga la insulina) todo estaba perfectamente bajo control. A mí me preocupaba un poco no haber cogido ningún kilo en los últimos dos meses (en total sólo engordé 6 Kg en el embarazo) pero ni la ginecóloga ni el endocrino veían ningún problema en ello, mientras se viese que el bebé estaba bien.

Si bien no conocí los famosos antojos (cuatro meses vomitando y cuando digo adiós a las naúseas y recobro mi apetito, me detectan la diabetes…), sí que disfruté de otras facetas más amables del embarazo, como una piel suave y luminosa o una melena qué para sí quisiera la “chica Pantene”. Vamos que daba el perfil de embarazada radiante (por dentro y por fuera).

Así que, estando de 37 semanas, la ginecóloga me comentó, para gran alegría nuestra, que como todo estaba muy bien controlado, no había razón para tener que inducir el parto y que íbamos a esperar a “que viniera por lo suyo”. No obstante, al realizarme la ecografía y calcular el peso fetal estimado (PFE), parecía que nuestro futuro bebito no había cogido apenas peso en el último mes, así que me prescribió una Eco-doppler, para asegurarnos de que todo iba bien. Antes de realizarme la eco, tuvimos una nueva consulta, para enseñarle el monitor y en la exploración encontró que el cervix estaba blando y había empezado a borrar; utilizando sus propias palabras “tenía dos dedos amplios”. Seguíamos con las buenas noticias, pues.

Y llegó el día de hacerme la doppler. Yo estaba de 38+6 semanas. La gine estuvo un buen rato en silencio, sin despegar los ojos del ecógrafo, y yo ya me estaba empezando a poner nerviosa. No pude aguantarme más y exclamé, “Doctora, ¿anda todo bien? Se sonrió y me dijo que sí, que la revisión estaba bien y la placenta y el cordón se veían normales. Ante lo que mi marido y yo respiramos aliviados. Estaba tardando tanto porque, por la posición que tenía, no podía medir bien la circunferencia abdominal y eso hacía oscilar mucho el PFE.

Tras hacer tropecientas mediciones, nos comentó que efectivamente, parecía que el bebito seguía sin ganar peso y que había bajado mucho de percentil, “está en el límite” nos dijo. Y continuó: “llegado este momento tenemos que inducir el parto, el bebé ya está mejor fuera que dentro”. Aquello me cayó como un jarro de agua fría, tímidamente balbuceé, si no era posible esperar un poco más. Pero ella me reiteró que había tenido un embarazo complicado y que era mejor asegurarnos. Con las mismas, me dio un volante de ingreso para inducción de parto.

Salí de la consulta hecha un flan y con un revoltillo extraño de sensaciones: incredulidad, nerviosismo, duda, un poco de miedo, ansiedad, emoción… En cinco días y si todo iba bien, tendríamos al Pequico en nuestros brazos.

Continuará…

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Otras miradas...    
  • Almayego

    hola
    mi esposo y yo llevamos un tiempo intentando tener un hijo,así que me dedique a investigar por internet y me encontre con un programa fabuloso ya que es natural y porque su autora cuenta su historia como logro quedar en embarazo. si les es de ayuda les dejo el enlace: http://guideclics.com/embarazadaen60dias/

    • Anonymous

      Gracias por compartir tu experiencia y mucha suerte!

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