Descubriendo otro modo de criar, de sentir, de vivir... el que me enseña mi pequeño cada día
Jun 27, 2011

Posted by in Conciliación | 0 Comments

Planificando la vuelta al trabajo

Planificando la vuelta al trabajo

Como os contaba no hace mucho en otra entrada, cuando se terminó mi baja maternal decidí cogerme una excedencia y disfrutar de mi Pequico a full-time, una decisión de la que estoy muy contenta y satisfecha.

Además, he podido comprobar que el cogerse una excedencia durante el primer año de vida del bebé, es algo más común de lo que pensaba. Aunque no me he librado de los comentarios típicos, como Oye, que la gente cría y trabaja o ¿Tú es que ya no vas a volver a dar palo al agua?; ah! y mi “preferido”, Hija, no te quejarás, que vives hecha una reinona (es increíble que aún haya gente que piense, que estar las 24h con un bebito en casa, es como unas vacaciones). En fin…

Sin embargo, desde hace unos meses ando liada pensando en cuándo reincorporarme al trabajo. Tened por seguro, que si me hubiese tocado el gordo, no estaría escribiendo este post, por mí, encantada de seguir en esta situación algún tiempo más. Pero no ha sido así y vivir con un solo sueldo normalito, se nota. He estado haciendo números y realmente, ajustándonos más el cinturón y tirando de ahorrillos podríamos aguantar algún tiempo más, pero significaría renunciar a un proyecto que tenemos en mente desde hace bastante tiempo, y para el que ahora parece un buen momento: mudarnos a vivir a otra zona con más servicios y prestaciones y comprarnos allí una casa.

Por otro lado, el Pequico, en septiembre cumple 16 meses y ya va mostrando interés por relacionarse con otros niños, así que quizá, la idea de la guardería ya no me parece tan descabezada. Sé que al principio lo pasaríamos un poco mal, por lo menos yo, seguro que sí, pero supongo que poco a poco nos adaptaríamos. Dicho así, debe parecer que el razonamiento es lógico y que lo tengo bastante claro, pero quien me conozca un poco, sabe que para mí las cosas no son tan sencillas.

Si os soy sincera, pensar en estar varias horas separada de él, se me hace un mundo. Sé que es lo que tienen que afrontar cada día muchas mamis y papis, pero el haber conocido el “otro lado”, lo hace más complicado, porque eres plenamente consciente de lo que te pierdes. Mi trabajo me gusta y tiene su aliciente recuperar esa parte de mí que anda perdida y volver a la carga. Pero para nada siento, que me compense las horas de menos con mi pequeño.

Por otra parte, soy consciente de que al empezar la guardería, los peques pasan casi más tiempo malitos que buenos, o por lo menos es lo que veo a mi alrededor. Y entonces, qué íbamos a hacer, ¿faltar al trabajo? ¿cerrar los ojos y llevarlo malito a la guarde? Uff, la verdad es que no lo veo nada claro.

Así, que llevo algún tiempo dándole vueltas al asunto y sin tener muy claro cómo proceder, hasta que hace unas semanas, decidí darme una vuelta por mi trabajo. Tenía una idea rondándome la cabeza y quería ver cómo estaba por allí la situación. La verdad es que me sentí muy bien acogida y resultó agradable. Todos quedaron encantados con el Pequico (ains, si es que está tan rebonico!) y luego nos fuimos a comer un grupito y se portó genial. En medio de la comida profirió varios “papi, papi!…” y el susodicho, que se había sumado a la comilona, se puso más ancho que todo…

Pero bueno, volviendo al tema, que divago y al final pierdo el hilo; la idea que estaba tomando forma en mi cabeza, era la posibilidad de coger una reducción de jornada, de forma que, por el tipo de horario que tiene el papi, fuese posible combinarnos para poder cuidar entre los dos del enano. Sería una fase intermedia, para que el Pequico y yo nos vayamos “despegando” un poco, pero sin un cambio tan radical como el de comenzar la guarde, (que significaría pasar de mami a todas horas a muchas horas sin mamá). Además el tiempo que yo no esté, se quedaría con papá, con quien lo pasa bomba jugando. Y sé que sólo me iba a echar de menos para dormirse, ya que, mami y su tetica son el somnífero habitual… Por otro lado, a nivel económico, nos permitiría ir un poco más desahogados y poder plantearnos pagar una hipoteca. Por eso, pienso que si consiguiésemos cuadrarlo todo, sería una buena solución para nosotros.
Con esto, no quiero que parezca que demonizo la guardería tampoco. Pienso que como todo, tiene sus pros y sus contras, pero hoy por hoy, la otra alternativa, si sale, nos llena mucho más. En cuanto al tema de la reducción de jornada, la verdad es que mi Jefa, que además es amiga, me comprendió perfectamente y se mostró muy receptiva, pero bueno ya veremos, porque para poder combinarme con mi marido, vamos a tener que hacer un auténtico encaje de bolillos…

Así que bueno, esto es lo que me ha tenido la mente ocupada estos últimos días, cómo planificar mi vuelta al trabajo. De todas formas, no me reincorporaría hasta septiembre, así que de momento voy a concentrarme en disfrutar de estos dos meses a tiempo completo con mi hijo y después ya se verá… Y es que cuando te dicen lo bonito que es esto de ser madre, se les olvida comentarte, lo difícil que resulta dejar de serlo, aunque sólo sea por unas horas al cabo del día…

Si te ha gustado compártelo
Otras miradas...    
Soy de la familia Madresfera! Paperblog : Los mejores artículos de los blogs